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Todo lo que debe saber sobre el varicocele

Se conoce como varicocele a la dilatación de las venas que salen del testículo -similar a las várices que frecuentemente vemos en las piernas-.

 

La inmensa mayoría de las veces se da en el testículo izquierdo por una razón anatómica: a este lado, las venas van a desembocar de manera casi perpendicular en la vena renal, mientras que al lado derecho lo hace a la vena cava.

 

La severidad del varicocele  se gradúa de I a III, siendo el grado I aquel que logramos palpar únicamente  cuando el paciente hace maniobras de valsalva, es decir cuando puja.  Un alto porcentaje de hombres tienen ese grado y no requieren manejo; el grado II es aquel que se palpa sin necesidad de pujo. No es tan frecuente pero tampoco requiere manejo en la mayoría de los casos; el grado III es el varicocele que es evidente solo con mirarlo: prácticamente no es necesario palpar. En estos casos severos, el paciente puede sentir como si tuviera una “bolsa de lombrices” encima del testículo.

 

Algunos autores han propuesto que se defina un grado IV, cuando el cuadro se asocia a una hipotrofia (disminución del tamaño) del testículo.

 

En la mayoría de los casos, la presencia de varicocele es asintomática (no genera molestia alguna), y solo en casos severos, el paciente podrá percibir las venas dilatadas - tal y como lo indiqué anteriormente- como si tuviera lombrices, pero rara vez se produce dolor (Me atrevería a decir que solo cuando hay atrofia testicular).

 

¿Cuál es su causa?

El varicocele, en general, se da por un inadecuado drenaje venoso: el daño de unas estructuras llamadas valvas que hay en todas las venas e impiden que la sangre se devuelva (recuerde que por las arterias la sangre va con la fuerza que le imprime el corazón, lo que no sucede con las venas), lo que hace que no haya muchas cosas para prevenir su formación.

 

Sin embargo, para las personas que hacen mucho ejercicio como levantamiento de pesas, recomiendo utilizar un calzoncillo ajustado y el uso de los cinturones diseñados para la halterofilia.

¿Qué pasa cuando hay varicocele?

La importancia de esta condición radica principalmente en el impacto que podría tener en la calidad del semen. El diagnóstico es clínico, es decir que se hace mediante el exámen físico y usualmente se verifica con la realización de una ecografía doppler testicular.

 

Vale la pena recordar que, a diferencia de los ovarios en las mujeres que están dentro de la pelvis, los testículos se encuentran afuera, en el escroto, principalmente para mantener una temperatura ideal con el fin de que el proceso de formación del espermatozoide sea adecuado.

 

La diferencia entre la temperatura del cuerpo y la del escroto es de aproximadamente unos tres grados. De ahí que cuando hace frío, el cremáster, un músculo muy delgado que constituye una de las capas del escroto se contrae, acercando el testículo al cuerpo para que se caliente un poco, y cuando hace calor se relaje, para que se aleje y permanezca un poco más frío.

 

Cuando hay varicocele, el drenaje venoso disminuye, se congestiona ligeramente, y aumenta la temperatura, pudiendo llegar a alterar el proceso de formación del espermatozoide.

 

Esto, como ya lo dije (aunque no siempre pasa) puede, en caso de varicoceles severos, producir tres alteraciones: astenospermia (disminución en la movilidad de los espermatozoides), teratospermia (alteración en la forma) y/o oligospermia (disminución en el número).

 

Aún cuando se presenten estas alteraciones, no siempre hay trastornos de fertilidad: recuerde que  en una eyaculación van millones de espermatozoides y solo uno logra penetrar el óvulo, por lo que solo en casos severos podría haber problemas.

 

Las alteraciones en esos parámetros son reversibles cuando se hace manejo quirúrgico.

 

¿Es necesaria la cirugía?

La respuesta es no, para la mayoría de los casos.

 

Considero que hay dos tipos de pacientes que la requieren. Los primeros son aquellos adolescentes con varicoceles grandes ya que, aunque no están pensando en embarazos por su corta edad, en caso de avanzar la enfermedad, podrían con el tiempo llegar a tener hipotrofia del testículo lo que produciría dolores crónicos o alteración en la fertilidad. Mi manera de proceder es la siguiente: si un adolescente tiene un varicocele grado III es importante  llevarlo a cirugía. Si presenta grado I o II, solo recomiendo controles anuales.

El segundo grupo de pacientes que requiere cirugía son aquellas parejas que han tenido dificultad para lograr embarazos (usualmente iniciamos estudios cuando la pareja lleva un año buscando embarazo sin éxito y la mujer esté sana): pacientes que tengan varicocele grado III y alteraciones en el examen del semen. Un par de meses luego de la cirugía, suelen normalizarse los parámetros seminales.

 

La cirugía se hace usualmente a través de una pequeña incisión -un par de traveses de dedo por encima de la ingle- . Es un procedimiento sencillo y ambulatorio y, por lo general, se da una incapacidad de una semana y se insiste en no realizar actividad física (ejercicio fuerte) durante 3 o 4 semanas.

 

Dos casos de cuidado

Hay dos situaciones que merecen especial atención: la presencia de varicocele bilateral (recuerde que menos del 10% de las veces se da al lado derecho). Si se presenta, es necesario realizar imágenes del abdomen para descartar lesiones en el retroperitoneo, lo que podría comprimir las venas y hacer que se dilaten.

 

Y la segunda es el varicocele que aparece de manera súbita usualmente en pacientes mayores, ya que puede ser manifestación de tumores en el riñón, especialmente al lado izquierdo, u otras lesiones del retroperitoneo.

 

En resumen

- El 90% de los varicoceles se da en el testículo izquierdo.

En la mayoría de los casos el varicocele no presenta síntomas, se diagnostica mediante un examen físico  o una ecografía. Ocasionalmente el paciente puede sentir “una bolsa de lombrices” sobre el testículo.

- Solo requiere cirugía si es un varicocele grande en pacientes adolescentes o niños, y en pacientes con varicocele grado III, problemas de fertilidad y alteración en el espermograma.

- Las alteraciones del semen son reversibles.

- Hay que prestarle atención a varicoceles bilaterales o de inicio súbito.
 

Para que tenga en cuenta:

Quizá haya oído que para entrar al Ejército, Fuerza Aérea o instituciones similares, o incluso para prestar el servicio militar, se exige no tener varicocele. No es que esta condición impida realizar ejercicio; de hecho existen varios mitos alrededor del tema. Lo que sucede es que una vez que se retiran o se dan de baja de estas instituciones -como debería realizarse en cualquier empresa- se debe hacer un examen médico para verificar que la persona salga en el mismo estado de salud que cuando ingresó. Si no se diagnostica y trata el varicocele antes de la incorporación, se podría atribuir a la actividad realizada el desarrollo del mismo y, antes de la baja, debería corregirse, por lo que estas instituciones deberán asumir el costo del tratamiento.

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